Datos sobre la evolución y la prevalencia del consumo de drogas en la población de Cataluña, según los diferentes tipos de sustancias.

El consumo de drogas es un fenómeno cambiante que se tiene que estudiar con la ayuda de diversas fuentes de información, como las encuestas dirigidas en muestras representativas de la población, los sistemas de información que recogen datos sobre las personas que sufren problemas derivados del consumo de drogas y otros estudios cuantitativos y cualitativos.

De acuerdo con lo que indican los resultados de diferentes encuestas, la prevalencia global del tabaquismo entre la población catalana de más de catorce años se ha mantenido relativamente estable desde comienzos de la década de 1980. Esto no significa que no haya habido cambios importantes en las características y la composición de la población fumadora: el consumo de tabaco muestra una tendencia decreciente entre los hombres, que se ha visto contrarrestada por el incremento del tabaquismo entre las mujeres. Algunos datos parecen indicar cambios en la evolución del consumo de tabaco a partir de 2006, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco.

Debido al papel ejemplar que puede tener entre la población, el consumo de tabaco de colectivos como el profesorado, los médicos y otros profesionales sanitarios ha sido objeto de un especial interés. Los datos obtenidos en Cataluña muestran una reducción muy importante del tabaquismo entre los profesionales de la medicina (el porcentaje de fumadores pasó de un 52,8% en  el año1982 a un 24,5% en el año 2002); y reducciones significativas entre los farmacéuticos (del 32,3% en el año 1990 al 20,4% en el año 2002), los diplomados en enfermería (del 42,4% en el año 1986 al 35,1% en el año 2002), y el profesorado de educación primaria y secundaria (del 45,7% en el año 1982 al 29,8% enel año 2002).

Los estudios sobre consumo de alcohol realizados en Cataluña ponen de manifiesto unas altas prevalencias de consumidores de alcohol, tanto entre la población general como entre los jóvenes y los adolescentes.

Diferentes informaciones muestran cambios cualitativos en la evolución de los patrones de consumo de bebidas alcohólicas, que en general indican una tendencia al descenso del consumo de vino y el incremento del consumo de cerveza y bebidas destiladas. Además, parece que los consumidores jóvenes tienden a asociar el consumo de bebidas alcohólicas al tiempo de ocio, a veces buscando la intoxicación, un patrón que afecta principalmente a los adolescentes y a los jóvenes, y que puede propiciar mayores repercusiones del consumo de bebidas alcohólicas en las colisiones de vehículos a motor y las lesiones que se derivan.

El consumo de heroína representa un problema grave de salud desde la década de 1980. La inyección de heroína es uno de los factores principales de riesgo con relación a la transmisión del VIH y otras enfermedades infecciosas, y también con relación a la sobredosis. Afortunadamente, la inyección intravenosa ha ido dejando paso a otras vías de administración entre los consumidores de heroína.

El crecimiento de la oferta de tratamientos de sustitución con metadona, a partir de la década de 1990, ha contribuido a que los consumidores problemáticos de heroína acudan a los servicios asistenciales y que se reduzca el número anual de personas admitidas a tratamiento. Esto no significa, sin embargo, que hayan disminuido igualmente las necesidades asistenciales de esta población, que continúa utilizando importantes recursos.

Desde la mitad de la década de 1990 se observa un aumento muy destacado de los problemas asociados al consumo de cocaína, que causa cada año una demanda importante de tratamiento especializado y de atención sanitaria urgente.

La evolución del consumo de cocaína en la población general ha ido acompañada de un aumento significativo de la demanda de tratamiento especializado por abuso y dependencia de esta sustancia. El hecho de que la mayoría de las personas que inician un tratamiento por abuso o dependencia de la cocaína manifiesten que no han seguido anteriormente ningún otro tratamiento, y el largo tiempo que transcurre desde que un usuario inicia el consumo de cocaína hasta que pide por primera vez tratamiento (más de siete años entre los casos notificados los últimos años), pone en evidencia la existencia de un número muy importante de consumidores problemáticos que no han llegado a entrar en contacto con los recursos asistenciales.

Entre los consumidores de cocaína, la administración intranasal es la vía de administración más frecuente, y el clorhidrato de cocaína, la presentación más habitual. No obstante, la administración intravenosa de clorhidrato de cocaína y la administración pulmonar de base libre son una práctica observada con una frecuencia relativa entre personas con antecedentes de consumo de heroína. Cabe la posibilidad de que estas formas de consumo afecten negativamente a las condiciones sociales y de salud de este subgrupo de consumidores o que se extiendan a otros subgrupos de consumidores.

Desde comienzos de la década de 1990 hasta los primeros años del siglo XXI, se ha observado un crecimiento sostenido del consumo de drogas como los derivados del cannabis, especialmente acentuado entre los adolescentes y los jóvenes, que parece haberse detenido.

Paralelamente a este incremento del consumo, se han observado aumentos significativos del número de personas que piden tratamiento especializado por abuso y/o dependencia de los derivados del cannabis y se han descrito diferentes complicaciones psiquiátricas asociadas al consumo de estos productos, que también son un importante factor de riesgo para las lesiones por colisión.

El consumo de otras drogas ilegales con efectos estimulantes o alucinógenos experimentó un cierto crecimiento durante la década de 1990, y generó una fuerte alarma social. Sin embargo, parece que el consumo de las denominadas drogas de diseño se mantiene limitado en comparación con el consumo de otras sustancias.

Fecha de actualización:  16.05.2012

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