• Imprimir

Preguntas frecuentes que a menudo se hacen las madres y los padres

No existen recetas milagrosas para evitar que las hijas y los hijos consuman drogas. La tarea preventiva en el seno de la familia ha de orientar a proporcionar recursos, mejorar la comunicación con ellos, y resistir a la presión del entorno, potenciando una buena autoestima, autonomía, sentido crítico y capacidad para tomar decisiones que ayuden a potenciar las funciones de la familia, tanto de apoyo como de control.

Podemos estimular la comunicación con los hijos:

• Reencontrando espacios y momentos adecuados para la conversación. Escuche a los hijos con interés
• Respetando que sus hijos discrepen con vosotros y dialogar, persuadiendo con argumentos lógicos y bien razonados.
• Tener presente que las posiciones de control que intentan imponerse al adolescente por la fuerza no ayudan a establecer buenas comunicaciones

En primer lugar, analizar cuáles son las propias ideas sobre el consumo de drogas, y si existen drogas, asesorarse.


Tener en cuenta que dar información no solicitada sobre drogas puede aumentar su curiosidad. En cambio, se puede informar y romper mitos sobre los consumos. Conviene aproximarse a su realidad y tener cuidado de impulso de espiar a los hijos, ya que les haría perder la confianza.

El uso experimental de drogas puede formar parte de la necesidad de explorar que rodea a los adolescentes. Es muy difícil poder hablar de indicadores claros que nos ayuden a detectar un posible abuso de drogas. Cuando los hijos están sufriendo dificultades, éstas se pueden manifestar, por ejemplo, con cambios de humor, disminución del rendimiento escolar, dificultades con los amigos o apatía. Si estos cambios se mantienen, son indicadores de que los hijo tiene problemas, que pueden ser con las drogas o de otro tipo.

La necesidad de relacionarse y de identificarse con los demás es especialmente relevante en la adolescencia.

• Ayude a explorar el significado de la amistad
• Enseñe a los hijos a valorar su individualidad
• Proporcionar apoyo para decir "NO" cuando sea necesario
• Ayude a valorar las ventajas y los inconvenientes de decidir qué quieren hacer
• Reflexione porque se siente la presión de grupo y en qué situaciones es más difícil de enfrentarse
• Favorecer que su hijo tenga acceso a amistades diferentes.

Las familias son el grupo en donde las personas se encuentran por primera vez con las normas y límites, y por tanto, donde aprenderán a aceptarlas y ignorarlas. Algunas pautas que pueden ser útiles son:

• Establecer pocas normas, pero reflexionadas y con límites claros
• Aceptar que los límites serán puestos a prueba por los adolescentes
• Tener paciencia y mantener sanciones impuestas
• Recordar que estamos poniendo límites para corregir conductas, nunca para atacar a la persona, por lo tanto, no debemos sentirnos culpables
• No sentirse cuestionados como padres cuando el adolescente pone a prueba los límites del adulto.
• Marcar límites cuando estamos tranquilos y podamos pensar con claridad.

Demostrar que tiene el coraje de modificar aquellos hábitos nocivos para su salud, que se preocupe por la salud de los demás. Ser coherentes

demostrando con sus conductas y palabras que no menosprecia los riesgos de consumo de tabaco y alcohol. Identificar y desafiar los mitos y creencias que refuerzan o justifican las conductas de consumo que perjudican la salud y la calidad de vida de los jóvenes y adolescentes.

Puede encontrar más información de los programas según el ámbito de trabajo en la sección para profesionales de esta misma web y en el apartado Recursos en Material divulgativo

Fecha de actualización:  12.06.2015