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Resumen Informe Anual 2017

El alcohol sigue siendo la primera droga en demanda de tratamiento en Cataluña desde hace 20 años

La atención especializada a las drogodependencias en Catalunya gira en torno a los 62 centros de atención ambulatoria (Centros de Atención y Seguimiento de las drogodependencias –CAS) que hay repartidos en todo el territorio. Estos centros pueden disponer de otros recursos asistenciales en función de las necesidades de cada paciente, como son las unidades hospitalarias de desintoxicación (UHD), las comunidades terapéuticas, los centros de día, los pisos y los programas de reinserción social.

Por aquellos pacientes que todavía no quieren o pueden iniciar un tratamiento de deshabituación, o que recaen en el consumo, se dispone de un conjunto de dispositivos orientados a prevenir o disminuir las enfermedades y la mortalidad asociada al consumo, son los servicios de reducción de daños: unidades móviles, centros de atención sociosanitaria sin cita previa, salas de consumo de drogas, equipos de calle...

 

Informe anual, 2017 (PDF)

Toda persona que pide tratamiento de deshabituación en uno de los CAS, se le administra un cuestionario denominado "Inicio de Tratamiento" que recoge un conjunto de datos sociodemográficos, de patrones de consumo y morbilidad asociada que permite tener cada año una foto de cómo es el consumo de drogas y cómo evoluciona. Este indicador junto con otros cómo son las encuestas, la mortalidad, las infecciones asociadas a la inyección, etc. son la base de la vigilancia epidemiológica en drogodependencias que sirve para evaluar y planificar las acciones preventivas, asistenciales y rehabilitadores.

Los inicios de tratamiento es uno de los indicadores más importantes que se trae utilizando desde finales de los años 80 y que se compartido por todos los países de la Unión Europea.

El año 2017 hubo 13.716 inicios de tratamiento. De estos inicios de tratamiento el 43% fueron inicios por alcohol, el 22% por cocaína, el 13% por heroína, el 12% por cannabis, el 4% por tabaco y el resto por otras drogas (5%). Hay que remarcar que los equipos de atención primaria desarrollan un papel importante en el tratamiento del tabaquismo, por lo cual sólo los casos más graves llegan a los servicios especializados.

La demanda de tratamiento por cocaína se ha incrementado ligeramente los últimos dos años, después de 6 años de un descenso gradual; aun así, actualmente sólo el 40% hace el tratamiento por primera vez mientras que hace 10 años este porcentaje era del 60%. La demanda de tratamiento por heroína está estabilizada desde inicios de la década del 2000 y sólo el 12% inician tratamiento por primera vez, cosa que explica la baja incidencia de nuevas demandas.

 

Demandas de tratamiento por género y edad

La evolución de la distribución entre sexos de los inicios de tratamiento refleja el hecho que las mujeres tienden a igualar los hombres en el consumo de drogas legales (alcohol y tabaco) o aquellas con menor rechazo social (cannabis), hecho que también se refleja en las encuestas poblacionales y escolares, aun así, todavía ahora más del 75% de inicios son por hombres, excepto por tabaco, donde las mujeres constituyen un 45% de los inicios de tratamiento.

 

Las edades medianas se mantienen estables los últimos años después de un incremento progresivo en los años anteriores. La droga por la cual la gente más joven hace inicios de tratamiento es el cannabis (29 años en hombres y 27 en mujeres), mientras que las drogas por las cuales se pide tratamiento con una edad más avanzada son el tabaco (50 años en hombres y mujeres) y el alcohol (47 en hombres y mujeres).

 

Situación laboral y convivencia

El índice de paro entre las personas que inician tratamiento es elevado para todas las drogas excepto por tabaco comparado con el de la población general.

 

En cuanto a la convivencia, querríamos remarcar que casi el 23% de las personas que han iniciado tratamiento vive con los padres. Si tenemos presente que las edades medianas de inicio de tratamiento en todas las drogas (excepto el cannabis) están por encima de los 38 años, nos podría hacer pensar en las dificultades de traer una vida personal independiente que se pueden asociar a la adicción a una droga. Por otro lado, el 26% de estas personas viven con hijos, y el 36% de estas viven suelas con los hijos. Habría que valorar el impacto y la necesidad de apoyo que pueden tener estas familias.

 

Anticuerpos por el HIV y Hepatitis C, entre las personas que inician un tratamiento y que se han inyectado alguna vez

En cuanto a las personas que iniciaron tratamiento el 2017 y que se habían inyectado alguna vez a la vida y se conoce la serología, continuamos viendo una alta prevalencia de la infección por el VIH (37,27%) y de exposición al VHC (64,12%) y hay un 34,3% que han sido expuestas en ambos virus. De todas maneras, esto contrasta con el hecho que el número de inicios de tratamiento de personas con antecedentes de inyección ha disminuido drásticamente desde los años noventa del siglo pasado. A pesar de esto, la Sub-dirección general de Drogodependencias continúa haciendo un esfuerzo importante para hacer más accesible el material estéril de inyección como denota el incremento de jeringuillas dispensadas este año respecto a los años anteriores; así, el número de nuevos diagnósticos de infección (incidencia) entre personas que se inyectan drogas continúa siendo lo más bajo.

Se ha disminuido ligeramente el número de usuarios respeto años anteriores: en total, había 7.482 personas el 2017. Teniendo en cuenta las recomendaciones de la OMS, en Cataluña hay una buena cobertura de este programa.

Los servicios que ofrecen material de inyección higiénico distribuyeron un total de 878.421 jeringuillas estériles durante el año 2017 desde los 545 puntos de intercambio (farmacias, centros de atención primaria, servicios de reducción de daños, centros de tratamiento y otros).

Los servicios de reducción de daños han atendido a 6.243 usuarios en los 16 recursos que hay en Catalunya y se han distribuido 528.209 jeringuillas. Para prevenir enfermedades de transmisión sexual, este año también se han distribuido un total de 12.894 preservativos (masculinos o femeninos).

 

3.176 personas han ido a las salas de consumo y han hecho un total de 124.711 consumos, 16.394 más respecto al año 2016. La totalidad de las 11 salas tienen espacio por el consumo inyectado, y dos de ellas también disponen de áreas para fumar. Estos consumos son higiénicos y seguros, y con mucha probabilidad han prevenido infecciones graves como la infección por el VIH y por las hepatitis, además de muertos por sobredosis.

El número de urgencias atendidas por el SEM causadas por el consumo o el abuso de sustancias el 2017 fue de 21.740, valor ligeramente superior al del 2016. Las urgencias relacionadas con el consumo de alcohol son las más frecuentes (84,61%). El número de urgencias relacionadas con el consumo de alcohol en el grupo de edad entre 12 y 16 años ha disminuido en los dos últimos años; aun así, se mantienen las chicas con un número más alto de intoxicaciones respecto de los chicos. Hay que remarcar la necesidad de priorizar de forma importante las intervenciones preventivas entre estos menores teniendo presente los aspectos de género, puesto que las intoxicaciones alcohólicas se asocian a otros problemas como son prácticas sexuales de riesgo o no consentidas, violencia juvenil, accidentabilitat, etc.