El ámbito del ocio nocturno se refiere a los espacios y contextos de ocio vinculados al concepto de "salir de fiesta". Es un ocio ligado sobre todo el fin de semana y los períodos festivos. Se suele dar en horario nocturno, pero también se puede alargar durante el día.

Este contexto festivo tiene que ver con la diversión, el hedonismo, las relaciones interpersonales y sexuales, así como las manifestaciones culturales e identitarias, muy vinculadas a los estilos de vida, a la música y el baile.

La fiesta tiene un componente de ritual y cumple unas funciones específicas dentro de la comunidad, como la cohesión social y la ruptura de lo cotidiano.

La fiesta responde a festividades institucionales y colectivas, así como de elección personal, de carácter oficial o underground.

Por otra parte, el negocio de la noche y su industria, son un motor económico, turístico y cultural.

La fiesta es un espacio donde conviven la tríada diversión, consumo y riesgo. La sustancia predominante es el alcohol, aunque también se observa que al consumo de alcohol se le pueden sumar otras sustancias, como el tabaco, el cannabis o la cocaína, MDMA, anfetaminas, entre otras.

El consumo de alcohol u otras sustancias, en algunos casos, es percibido como una actividad atractiva y forma parte de los aspectos deseados de la fiesta.

Por lo tanto, el acercamiento preventivo y de reducción de riesgos, bajo la perspectiva de salud pública en estos espacios, tiene que contemplar la percepción del riesgo real, los daños e incluso los aspectos que se perciben en forma de beneficio y placer por parte del público destinatario.

Los usos se mueven desde el no uso de sustancias hasta el uso de una o más sustancias en combinación (policonsumo).

En el caso del contexto de ocio nocturno, las sustancias pueden cumplir funciones como aumentar la intensidad de las experiencias de ocio o de identificación juvenil.

Esta realidad se transforma a medida que disminuye la participación en el ocio nocturno.

La variedad de maneras de relacionarse con las sustancias es muy diversa y también lo son los riesgos relacionados.

Aunque existe un consumo razonable y no problemático, también existen riesgos específicos, tanto a corto como a medio y largo plazo.

Los riesgos asociados al uso lúdico de sustancias y al contexto festivo son:

  • Accidentes de tráfico: conducción bajo los efectos del alcohol u otras drogas.
  • Violencias sexuales, sexismo.
  • Mezcla de alcohol y otras drogas, intoxicaciones agudas.
  • Ruidos nocturnos: Coexistencia vecinos / asistentes a la fiesta
  • Insultos, agresiones físicas, peleas.
  • Incivismo, molestias (vómitos, orina, basura)
  • Inseguridad en el espacio público.

En general, existe conciencia de riesgo y el conocimiento se construye a partir de la experiencia y la información transmitida, principalmente de igual a igual.

Es necesario dar información contrastada, tanto para las personas que han decidido sí como no, en los propios espacios donde se dan los consumos, pues hay una resistencia a ir a servicios especializados.

El conocimiento de los riesgos mejora la capacidad de gestión para modificar hábitos y prácticas: hábitos que las personas están dispuestas a modificar, en muchos casos, sin tener que abandonar el consumo.

Los objetivos generales en este ámbito del ocio nocturno son:

  • Sensibilizar a la industria del ocio como agente de prevención. Incluir la industria del ocio en la definición de políticas de prevención en el ámbito del ocio informal.
  • Facilitar el acceso de los consumidores de drogas a espacios de información y asesoramiento sobre drogas en los mismos espacios de ocio.
  • Compilar información de manera periódica sobre el mercado ilegal de drogas y alertar de forma temprana a los consumidores sobre la presencia de productos adulterados que representen un riesgo para la salud. Con especial atención al fenómeno de las nuevas sustancias psicoactivas.
  • Regular los aspectos de prevención necesarios y complementarios de los aspectos de seguridad, implementando estrategias de Law Enforcement como metodología de intervención.
  • Reconocer y difundir las actuaciones de reducción del riesgo como estrategia basada en la evidencia de efectividad necesaria y prioritaria con la población consumidora.
  • Priorizar las actuaciones dirigidas a consumidores de alcohol, tabaco, cannabis y cocaína.
  • Desarrollar un programa de Dispensación Responsable de Alcohol dirigido tanto a profesionales como entidades culturales.
  • Incorporar la prevención de las violencias sexuales en contextos de ocio nocturno.

Desde 1996 se realizan acciones preventivas y de reducción de riesgos en este ámbito.

Desde 1997 se apoya a grupos de reducción de riesgos que se desplazan a espacios de ocio a ofrecer información y asesoramiento sobre la gestión del riesgo en relación con las problemáticas comunes a la vida nocturna y la fiesta.

Actualmente el proyecto paraguas en el ámbito del ocio nocturno invita a todas las personas involucradas en el sector del ocio nocturno a trabajar juntas para desarrollar un entorno más seguro y saludable.

A través de una metodología de trabajo local, mediante la organización de reuniones entre gestores del sector privado, representantes de la Administración local y otras entidades, para pensar y desarrollar juntos propuestas concretas, facilitar la comunicación entre todos y hacer que siga creciendo de forma positiva la imagen y la calidad de servicio del sector.