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Estudio Multi20

¿Sale a cuenta tratar el alcoholismo? Resultados de un estudio prospectivo a 20 años en 850 alcohólicos atendidos en la Red de Atención a las Drogodependencias, por Anna Lligoña, psiquiatra.

Cuando se habla de dependencia alcohólica se hace referencia a una enfermedad crónica, tanto con respecto a la imposibilidad de una curación total como a los trastornos que se derivan de ella. No obstante, con un tratamiento correcto por parte del paciente y del profesional, se puede conseguir una estabilización inicial del paciente y una mejora progresiva, tanto con relación a los síntomas orgánicos como a la calidad de vida en general.

Desde hace años, el tratamiento va encaminado a obtener una abstinencia absoluta de bebidas alcohólicas y se fundamenta en tres pilares: las visitas individuales al psiquiatra o el psicólogo, las terapias de grupo y la medicación.

La práctica y el seguimiento clínicos han avalado hasta ahora la efectividad de este tratamiento, pero era importante realizar un trabajo que demostrara de forma más científica dicha efectividad. Así, en el año 1988 se inició un estudio de seguimiento de 850 pacientes alcohólicos que solicitaron tratamiento a la Red de Asistencia a las Drogodependencias (de las siglas en catalán XAD) de Cataluña. Este trabajo tenía como objetivo certificar la efectividad del tratamiento y estudiar qué factores influían en dicha efectividad. Para obtener estos datos se realizó un seguimiento mediante entrevistas al inicio del tratamiento y al cabo de un año, cinco, diez y veinte años. En todos los casos se intentó, como primera opción, entrevistar al paciente y al familiar en el centro de atención. Si no era posible, la entrevista se realizaba en el domicilio o por teléfono, ya fuera al paciente, al familiar o a ambos, según el caso.

Al final del seguimiento se localizaron 767 (90 %) pacientes, de los cuales 273 (32 %) habían muerto. No se obtuvieron datos de 83 pacientes (10 %), que no se pudieron localizar, de los que 15 están desaparecidos o viven en la calle, según información de los familiares.

Lo primero que hay que destacar es que hay una disminución en el porcentaje de hombres (del 81 % al 77 %), es decir, han muerto más o han desaparecido más los hombres que las mujeres. En cuanto al estado civil, hay menos solteros (del 20 % al 14 %) y más viudos (del 1 % al 6 %).

Con referencia a la situación laboral, se observa que hay menos pacientes en activo (del 62 % al 46 %), pero también menos parados (del 19 % al 10 %), lo que se explica por el incremento de los pacientes jubilados (del 1 % al 25 %) y con incapacidad permanente (del 5 % al 13 %).

En cuanto al consumo, si tomamos la muestra de los pacientes entrevistados (es decir, no tenemos en cuenta los que han muerto, los que no hemos localizado ni los que han rechazado contestar), que en el año veinte es un total de 390, resulta que un 29 % bebe regularmente, un 6 % consume alcohol de un modo controlado y un 65 % es abstemio (gráfico 1).

Gráfico 1

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Lo más importante que hay que destacar es la evolución a lo largo de los veinte años del seguimiento. Se puede ver que desde el año uno hasta el veinte la línea con respecto a la abstinencia se mantiene casi recta, es decir, la obtención de una abstinencia sostenida a lo largo del primer año se consolida y se mantiene a lo largo de los veinte siguientes (gráfico 2).

Gráfico 2

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En cuanto a las mujeres, se puede ver que al cabo de veinte años el porcentaje de pacientes abstinentes es superior al de los hombres. Por lo tanto, el pronóstico a largo plazo es mejor en mujeres (gráfico 3).

Gráfico 3

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La causa principal de muerte han sido los cánceres (en especial los de boca y de orofaringe), seguidos de las enfermedades digestivas (como cirrosis, pancreatitis, etc.). (Gráfico 4)

Gráfico 4

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  • La mayoría de los pacientes entrevistados practican la abstinencia, y esta condición se mantiene estable en el transcurso de los años.
  • El porcentaje de pacientes con consumo alto disminuye, ya que son los que tienen una tasa de mortalidad más elevada, es decir, seguir bebiendo aumenta sustancialmente el riesgo de muerte. 
  • El consumo controlado es mínimo y no son los mismos pacientes a lo largo de los años. 
  • Los pacientes abstemios tienen menos enfermedades, mejores niveles de adaptación y mejor calidad de vida. 
  • Las mujeres tienen una evolución clínica más favorable y una tasa de mortalidad más baja.

 

Para saber más, puede consultar los siguientes artículos publicados en revistas médicas especializadas:

  • GUAL, A.; LLIGOÑA, A.; COLOM, J. “Five-year outcome in alcohol dependence. A naturalistic study of 850 patients in Catalonia”. Alcohol Alcohol 34 (1999), p. 153-60. 
  • GUAL, A.; LLIGOÑA, A.; COSTA, S. [et al.]. “Tratamiento del alcoholismo y su impacto a largo plazo. Resultados a 10 años de un estudio longitudinal prospectivo de 850 pacientes”. Med Clin (Barc) 123, núm. 10 (25 setembre 2004), p. 364-9. 
  • GUAL, A.; BRAVO, F.; LLIGOÑA, A.; COLOM, J. “Treatment for alcohol dependence in Catalonia: health outcomes and stability of drinking patterns over 20 years in 850 patients”. Alcohol & Alcoholism (2009), p. 1-7.
Fecha de actualización:  16.09.2014