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Programa de atención a los adolescentes con conductas de consumo de sustancias

Los jóvenes menores de 18 años con trastornos por uso de sustancias son atendidos en los centros de salud mental infantil y juvenil  (CSMIJ) por una unidad funcional de atención a menores. Un equipo especializado formado por profesionales de las adicciones y de la salud mental valora, evalúa, diagnostica y trata a los jóvenes con trastornos por uso de sustancias.

El equipo especializado es el responsable de la evaluación, el diagnóstico y el diseño del plan terapéutico individualizado, que se desarrolla en el centro de salud mental infantil y juvenil (CSMIJ). Este equipo está integrado por profesionales expertos en adicciones y en salud mental.

Los pacientes deben solicitar ser visitados en un CSMIJ, al que pueden acudir directamente o bien ser derivados a estos por pediatras, médicos de familia o equipo de apoyo en la atención primaria, directamente desde urgencias, hospitales de agudos, hospitales de subagudos u hospitales de día, del programa “Salut i escola” y desde otros dispositivos sociosanitarios según el mapa de servicios y las relaciones entre los dispositivos de la zona (véase el gráfico “Modelo de integración funcional CAS-CSMIJ”).

Objetivos

  • Del programa: ofrecer un programa de tratamiento especializado, intensivo, inmediato y eficaz para los jóvenes con problemas de dependencia o patología dual.
  • De la unidad funcional: constituir un dispositivo único capaz de evaluar y valorar el problema, y dar la respuesta más adecuada y basada en la evidencia científica a los familiares y menores que la consulten.

Protocolo

Cada territorio debe diseñar sus circuitos para aplicar las intervenciones asistenciales y las de coordinación entre servicios, detección precoz, prevención y promoción de la salud. Es muy recomendable elaborar un mapa de recursos con la asignación de profesionales referentes y circuitos de interacción entre los dispositivos, sin olvidar el papel clave de la atención primaria.
Los adolescentes con problemas de consumo deben ser derivados a la unidad funcional, después de una evaluación diagnóstica previa y con el asesoramiento, si procede, de los equipos de apoyo de salud mental y adicciones.
En la entrevista o las entrevistas de evaluación diagnóstica se valora:

  • La gravedad del uso de drogas. 
  • Los riesgos que conlleva el uso de las drogas. 
  • Los factores predisponentes. 
  • Los factores que perpetúan la continuidad del consumo de sustancias. 
  • Los trastornos psiquiátricos coexistentes.

La evaluación debe constar al menos de los siguientes ámbitos:

  • Anamnesis y exploración médica y psiquiátrica.
  • Historia de uso de sustancias: inicio, frecuencia, intensidad, patrones de consumo, vías de administración y tratamientos. 
  • Puntos fuertes y factores de protección. 
  • Historia y problemas en el desarrollo. 
  • Historia y antecedentes familiares de trastorno mental y trastorno por uso de sustancias. 
  • Desarrollo escolar y laboral; red social. 
  • Contacto con instituciones judiciales y policiales.

 

Fecha de actualización:  30.04.2012